Búsqueda

Anuario 2009

El pasado 9 de noviembre se celebraron los primeros 20 años de la ca­da del muro. Para recordar este acontecimiento histórico, diario "Clar­n" publicó la siguiente nota del Dr. Bernd L¶hmann, Representante de la Fundación Konrad Adenauer en Argentina. (4 de nov. de 2009).

Jueves, 9 de noviembre de 1989, 18.53 horas, Centro de Prensa Internacional de la República Democrática Alemana (RDA) en Berlí­n Oriental. En rueda de prensa televisada, Gíünter Schabowski, un miembro poco menos que desconocido en Alemania Occidental de los máximos órganos de conducción del entonces poderoso partido comunista, saca un papel de su bolsillo: "A partir de ahora las solicitudes para viajar al exterior de individuos privados pueden presentarse sin los requerimientos existentes previamente. Los permisos de viaje serán otorgados a la brevedad," anuncia. La sala se llena de murmullos. ¿Es el fin de un inhumano régimen de frontera? Riccardo Ehrman, un periodista italiano, se levanta y pregunta cuándo van a entrar en vigor las nuevas disposiciones. "Segºn tengo entendido entran en vigor. de inmediato, sin demora." La respuesta llega insegura, titubeante. No habí­a sido esa la intención de la conducción del partido. Fue una imprecisión lingíüí­stica la que derribó el Muro de Berlí­n. Contener a la muchedumbre se vuelve imposible.

Hacia las 21.30 horas, los primeros berlineses del Este ya están en Berlí­n Occidental. En la Puerta de Brandeburgo, hasta entonces celosamente custodiada y detrás de la cual se levanta el muro, se desarrollan escenas increí­bles. Allí­ donde el espesor del muro lo permite, la gente se trepa y baila sobre el muro. Completos desconocidos de ambas partes de la ciudad dividida se abrazan; rara vez se vieron correr tantas lágrimas de alegrí­a. Hacia la una de la madrugada, la gente comienza a demoler el Muro que por espacio de 28 años simbolizó la división del mundo en tiempos de la Guerra Frí­a.

El Muro de Berlí­n, de 155 kilómetros de largo, era apenas una pequeña parte de la Cortina de Hierro que mantení­a dividida a Alemania y a Europa. La frontera no podí­a ser más infranqueable. El esfuerzo en materia de recursos humanos y material para mantenerla era enorme. No existen cifras exactas, pero se estima que entre 1961 y 1989 murieron al menos 136 personas durante el intento de sortear el Muro de Berlí­n. La ºltima ví­ctima fue un joven de 20 años que intentó escapar apenas unos meses antes de su caí­da.

Recordar el 20º aniversario de la caí­da del Muro significa ante todo recordar sus ví­ctimas. El 9 de noviembre de 1989 es el ejemplo vivo de lo que es posible hacer cuando los demócratas se unen. Es una fecha contra la resignación, contra la tendencia a alejarse de la polí­tica, un ejemplo que alienta al cambio en todo el mundo, incluida Argentina. En el Palacio San Martí­n, en el corazón de Buenos Aires, hay guardado un pedazo del Muro de Berlí­n.

Acep News 2.1

Suscribite a nuestro Newsletter

Log in